viernes, marzo 2

El valor de un río

¿Qué valor tiene un río?
El río es un todo, la fauna que vive de este medio incluido el ser humano y es muy difícil de cuantificar.

Imaginemos por un momento que ese río idílico que pasa cercano a tu casa, de repente se esfuma, desaparece. ¡Cierra los ojos y trata de imaginártelo! Las consecuencias son terroríficas pero claro quién va a pensar en que esto pueda ocurrir? Pues ya está ocurriendo, los ríos se degradan cada día más, a pasos agigantados. El clima esta cambiando y las consecuencias comienzan a ser visibles. Sin más, fíjate en las sequias que estamos padeciendo, aquí en Galicia donde el agua era “eterna” y que hacemos al respecto, pues nada, seguir contaminando, seguir asfixiando nuestras cuencas hidrográficas.

Pero centrémonos en nuestro objetivo, en el valor de un río. Hay un dato que a mí me tiene alarmado año tras año y esto es palpable. Te has fijado en la escasa presencia de moscas, las efémeras que antaño nos alegraban las jornadas de pesca, están desapareciendo.

Galicia tiene miles de regatos, ríos y riachuelos y esto es malo. Tenemos tanta abundancia que nos sobra y con este pensamiento vivimos generación tras generación. Este es un mal endémico de nuestra tierra y lo más triste a día de hoy es que este pensamiento predominante entre nuestros políticos y gran parte de nuestra población. ¡Como tenemos tanto… nos sobra! Que no llueve? Pues ya lloverá? Que los ríos están contaminados. ¡Hombre no todos! ¡En Galicia sobra el agua! Esta es la triste realidad.
Yo cada vez veo menos moscas, los tricópteros siguen aguantando y gracias a estos canutillos las truchas tienen algo que comer, pero hasta cuándo? Muchos de estos macroimbertebrados soportan un alto grado de contaminación, caso de los pequeños bétidos. La mítica “Baetis Rhodani” que tan buenos días de pesca me dio en el pasado está despareciendo en muchas cuencas fluviales. Ríos que antaño gozaban de nutridas poblaciones ahora es una suerte poder verlas. Los mosquitos se están adueñando de las aguas y esto es malo, muy malo pues nos está indicando el fin de un río.


Muchos pescadores me preguntan qué mosca poner,  pues es todo un dilema, menos mal que las pintonas son agradecidas y se comen una seca bien presentada. No estoy diciendo nada nuevo, cualquier pescador advierte lo que está ocurriendo y esto es la punta del iceberg. Poco a poco la fauna está desapareciendo y al final la pesca quedará en un mero recuerdo. Una muerte lenta y anunciada.

Un río no tiene precio, es imposible cuantificarlo aunque los científicos traten de poner un valor en euros. El río es la vida de todos nosotros, todo parte de este líquido milagroso y si no cambiamos de mentalidad, si seguimos pensando que todo tiene un precio, nada se salvará. 

Estoy tremendamente pesimista, yo que siempre fui un pescador positivo y comprometido ahora estoy temeroso, acojonado de lo que se avecina... 

Las Concentraciones Parcelarias de Montes fueron uno de los grandes males para nuestros ríos. ¡Qué bueno, ahora ya puedo llegar a todos lados! Los paisanos están encantados, pistas forestales por todas partes, acceso rápido a todas sus parcelas y a los ríos. Cuando antes teníamos que “patear” ahora nos ponemos a las orillas del río con nuestro coche. Esto generó una auténtica masificación de todos nuestros ríos aunque estuviesen en los lugares más recónditos. Esto es así, queremos comodidad, pero claro esto tiene un precio. Igual me tildas de “retrógrado”, bueno prefiero ir en “burro” o meterme dos horas de caminata, pero poder llegar a un espacio lo más natural posible y no encontrarme un área recreativa con todos sus “complementos”, llena de desperdicios y “domingueros” a los que sólo les preocupa su “barbacoa”… 
Estamos perdiendo los valores de La Naturaleza.

Señores políticos, ustedes son el mal de planeta, ustedes que pasan olímpicamente de nuestros ríos y que aún tienen la cara de hablarme de “Galicia Calidade”  de “Calidade de Augas”, de “Augas de Galicia”… ustedes son los culpables por una sencilla razón, ustedes ponen las normas y mueven el tablero a su antojo y tienen las pelotas de decirme a mí que “tu gesto ayuda” no tires los desperdicios, no contamines “recicla”, vergüenza tenía que darles, nos tratan como a idiotas. El río no da votos, a ningún político le interesa, pasando desde el alcalde del pueblo hasta las grandes esferas  del poder. ¡¡Si la depuradora no funciona, no dejaré de gastarme el dinero público en las fiestas del pueblo!! Pero invertir en la mejora de la depuradora, esto no “vende” esto no renta en votos. El pueblo quiere fiestas aunque su romería se haga al lado de un río mal oliente, qué más da…